jueves, 14 de septiembre de 2023

BRUNO MORITZ BLAU

MAESTROS DEL AJEDREZ ECUATORIANO (IV)
 

irene Münster, en  "Libreros judíos alemanes inmigrantes en el Ecuador del siglo XX" describe las situaciones acaecidas a ciudadanos europeos de  origen judio cuando el antisemitismo campeaba en el viejo mundo y los esfuerzos, por intentar salvar sus vidas, les obligaba a dejarlo todo atrás y buscar sitio seguro.  Del texto de su autoría, tomamos algunas citas textuales, que  ayudan a situar a nuestro personaje en esa convulsionada época.
 
"Muchos refugiados que emigraban a Sudamérica esperaban ser admitidos en Argentina, que se consideraba más civilizada y próspera que otros países sudamericanos y cuya comunidad judía estaba bien establecida para entonces. Sin embargo, Argentina ya había cerrado sus puertas a los republicanos que escapaban de la Guerra Civil española y a los judíos que intentaban abandonar Europa. La mayoría de los refugiados judíos que fueron a Ecuador lo vieron como un país de tránsito; su objetivo era llegar a Estados Unidos, Palestina, Argentina o Brasil .
 
En 1939, bajo la presidencia de Carlos A. Arroyo del Río, y posteriormente durante la segunda presidencia de José María Velasco Ibarra (1944-1947), Ecuador fomentó la inmigración europea; fue uno de los pocos países sudamericanos que no impuso una cuota de inmigración, aunque algunos cónsules y funcionarios estatales se resistieron a la inmigración judía.

No obstante, Ecuador siguió abierto a los inmigrantes judíos. Según The Jewish Daily Bulletin publicado el 19 de julio de 1935:

"El gobierno ecuatoriano está reservando para la colonización judía siete extensiones de tierra, principalmente tierras forestales, que pueden mantener a 50.000 familias. Estas tierras se ofrecen con una opción de tres a cinco años. Una condición del gobierno es que el desarrollo de la tierra comience antes de la expiración de las opciones.

Las nuevas colonias deben construirse siguiendo líneas cooperativas y deben mantener una "puerta abierta" también para los refugiados no judíos. También se estipula que las colonias no deben perjudicar la posición económica de la población nativa."


Notas similares aparecieron en otros periódicos en los meses siguientes, informando a los lectores que el gobierno ecuatoriano estaba reservando 1.250.000 acres de tierra para la colonización judía (The Sentinel 1935a, 1935b; The Palestine Post 1935a; New York Times 1935; Daily Herald 1935; B'nai B'rith Messenger 1935). En 1939, cuando varios países sudamericanos se negaron a aceptar a 165 refugiados judíos a bordo del barco Koenigstein, Ecuador les concedió permisos de entrada.

Estos refugiados alemanes y austriacos procedían de entornos socialmente emancipados, pero al enfrentarse a las leyes raciales nazis, la mayoría regresó a sus tradiciones judías. Recibieron apoyo y financiación de organizaciones internacionales como el Joint Distribution Committee y el HICEM.6 La mayoría construyó sus hogares en Quito o Guayaquil, la capital y la segunda ciudad más grande de Ecuador, respectivamente, o en ciudades más pequeñas como Ambato, Baños, Cuenca, Riobamba y Puyo.

Los inmigrantes judíos estaban agradecidos por tener la oportunidad de vivir con dignidad y satisfechos de encontrar unas condiciones mejores de las esperadas. Carlos Liebmann señaló:

Cuando entramos en Ecuador... nos sorprendió gratamente no tener que vivir en chozas de indios como trataban de convencernos en el Viejo Mundo, sino encontrar ciudades modernas, trenes, cines, periódicos, etc., cosas que traen consigo civilización y cultura moderna. Naturalmente, todo estaba aún en estado de construcción y desarrollo. (Eisler y Liebmann 1956; el subrayado es nuestro)

Los refugiados descubrieron una red de apoyo, creada por el cónsul ecuatoriano en Austria (1929-1934), Julius Rosenstock, un judío vienés contratado en 1914 para construir el ferrocarril Sibambe-Cuenca, que uniría la costa y los Andes. Gracias a sus contactos en círculos gubernamentales, pudo convencer a las autoridades de que permitieran la entrada en el país a los judíos perseguidos. En 1937, Rosenstock y otros doce refugiados recién llegados fundaron la Asociación de Beneficencia Israelita, un centro comunitario en Quito para ayudar a los inmigrantes. Su boletín en alemán (Informaciones para los inmigrantes israelitas) proporcionaba información sobre la comunidad judía, Ecuador y asuntos internacionales. La pequeña comunidad judía de Guayaquil fundó la Sociedad de Beneficencia Israelita para ayudar a los refugiados a establecerse.

Algunos judíos pudieron cumplir las condiciones gubernamentales mínimas de entrada, como disponer de 400 dólares estadounidenses (impuestos a todos los inmigrantes en 1940), que luego serían devueltos. Esto debía utilizarse para trabajos agrícolas o para desarrollar una industria aprobada por la Oficina Central de Inmigración. Sin embargo, la mayoría de los refugiados eran profesionales u hombres de negocios, que mentían sobre sus ocupaciones para obtener visados que les permitieran entrar en Ecuador. La Asociación de Colonización Judía y el HICEM intentaron ayudar a los inmigrantes creando unas sesenta granjas avícolas en la región de Ambato. Sin embargo, el esfuerzo fracasó debido al clima inadecuado y a la inexperiencia de los refugiados. Otros intentaron sobrevivir trabajando en la agricultura, pero al no tener formación ni experiencia, también fracasaron. Para no morir de hambre, los refugiados se trasladaron a las ciudades. En respuesta, el gobierno ecuatoriano emitió un decreto en 1938 que ordenaba la expulsión de todos los judíos que se dedicaran a actividades comerciales en competencia con los ecuatorianos, en lugar de dedicarse a la agricultura (The Sentinel 1938a; New York Times 1938). La intervención de Rosenstock y Bertha Singerman impidió que esto sucediera (El Telégrafo 1938; The Sentinel 1938b; Jewish Telegraphic Agency 1938).

Muchos refugiados judíos sobrevivieron como kuentenicks, vendiendo puerta a puerta a crédito y más tarde montando pequeñas tiendas, algunas de las cuales acabaron convirtiéndose en empresas comerciales más grandes (Kreuter 1997). Varios fundaron fábricas y experimentaron con la fabricación de muebles de madera de balsa; otros se aventuraron en la metalurgia, la industria farmacéutica y la hostelería; otros produjeron textiles, ropa interior y zapatos. Un emigrante incluso abrió una fábrica de matzá. Unos pocos médicos pudieron seguir la carrera de medicina (Beller 1969). Algunos de los que se asentaron en Quito establecieron prósperos negocios, como la papelería de Paco, la ferretería de Kywi, la panadería de Arenas y la librería Su Librería. Los bajos salarios y la economía colonial se interpusieron en su camino; aun así, el país se benefició finalmente de la introducción de muchas nuevas empresas comerciales (Organizaciones Israelitas en el Ecuador 1948; Moscoso 2012).11
...
Según las memorias publicadas, los inmigrantes judíos en Ecuador eran principalmente de clase media y bien educados, y muchos tenían títulos profesionales. Dejaron lo que habían sido, antes de la persecución nazi, vidas confortables en Europa central; llegaron a un país que era un mundo aparte de lo que estaban acostumbrados. Tres notables judíos alemanes consiguieron en parte recrear su entorno intelectual en el suelo poco prometedor de su nuevo país estableciendo librerías y editoriales. Carlos G. Liebmann y Simon Goldberg abrieron librerías en Quito, mientras que Bruno Moritz abrió una librería en Guayaquil. Dos de ellos se convirtieron en editores. 
Ninguno de los cuatro sabía español a su llegada, y sólo Liebmann y Goldberg tenían experiencia previa en el comercio de libros.
 
Bruno Moritz

Nacido en Berlín en 1900, Moritz trabajó como agente de seguros. Jugaba al ajedrez lo suficientemente bien como para convertirse en campeón alemán durante la década de 1920. Tras verse obligado a divorciarse de su esposa no judía a causa de las leyes raciales de Núremberg, (Septiembre 15, 1935.) se casó con Lilly Alexander (de soltera Cohn) en 1939, para poder emigrar.  
 
La familia abandonó el país en 1938, aparentemente para participar en un torneo de ajedrez en Londres.  A falta de medios y documentos legales para establecerse en Inglaterra, obtuvieron visados ecuatorianos, ayudados por organizaciones benéficas judías (Fischer 2011), y llegaron a Guayaquil sin un céntimo.  Lilly empezó a trabajar en una lavandería y a proporcionar comida a los inmigrantes, mientras Bruno vendía libros de puerta en puerta. 
 
Cuando el nombre de Bruno fue reconocido como campeón alemán de ajedrez, la pareja recibió rápidamente ayuda de los miembros de la comunidad local de ajedrecistas, el Círculo de Ajedrez de Guayaquil. A los dos o tres años de su llegada, los Moritz tuvieron los medios para comprar la Librería Científica, la librería más importante de Guayaquil, en la calle Luque 231, aunque no tenían experiencia previa en la venta de libros antes de llegar a Ecuador.

En palabras del nieto de Lilly Moritz, "[La librería] se convirtió en una institución importante para todos los inmigrantes (no sólo los de habla alemana), así como para los intelectuales locales, principal proveedor de libros de los colegios y universidades de Guayaquil, de los cuales la Universidad Católica era la más importante" (Alexander 2015).

Moritz abrió una sucursal de la tienda en Quito junto al Hotel Royal, frente al Teatro Bolívar.  En esta empresa se asoció con un inmigrante judío checo de apellido Osterreicher. Algunos de los empleados de Moritz abrieron más tarde librerías; Carlos Wong Flores, por ejemplo, abrió la Librería Universitaria en Quito, y Emma Chiriboga abrió la Librería Studium (Freire Rubio 1993; Jaramillo V. 2011)

Al principio, la librería de Moritz se especializó en literatura alemana. Con el tiempo, amplió sus a la venta de libros de medicina a profesionales, profesores y estudiantes de las universidades públicas y privadas de Guayaquil.  Importó libros de España, México y Argentina, y vendió libros de texto que fueron populares durante muchos años en las escuelas primarias y secundarias, y en la educación superior.  Moritz incluso se aventuró en el mundo editorial, publicó Nieve y selva en Ecuador, de Arturo Eichler,  en 1952 bajo el sello Editorial Bruno Moritz.
 
* Arturo Eichler fue un periodista alemán, productor de cine, 
fotógrafo de prensa y alpinista. 
Abandonó Alemania por sus actividades antinazis.
 
Nota de La Colección de papá:
 
Fuente: Perez Arias, J. “AMNESIA” Imprenta Mariscal, Quito 2022

Mi hermano Hernán, es fotógrafo y cineasta. Leyó la publicación sobre Moritz y enseguida me comenta lo siguiente:

“En 2022 el fotógrafo y documentalista Juan Diego Pérez publicó “AMNESIA” Tras las huellas de unos fotógrafos olvidados... en busca de un país perdido.

“‘Amnesia’ propone el reencuentro con ese país en un intento por restablecer antiguas conexiones, desempolvar geografías, revivir la memoria de paisajes naturales aniquilados, rescatar estéticas en retirada, despertar sensibilidades adormecidas, provocar reflexiones y encender algunas alertas.” Centro Cultural Benjamín Carrión dic-2022

La portada del libro de Eichler, editado por Bruno Moritz es de Oswaldo Guayasamín, maestro de las artes plásticas ecuatorianas.”


Moritz se convirtió en presidente de la Sociedad de Beneficencia Israelita, fundada en Guayaquil en 1940. También continuó sus actividades ajedrecísticas y contribuyó en el periódico de la comunidad judía de Quito (Kreuter 1997). En 1940 con otros ajedrecistas ecuatorianos, fundó el primer club de ajedrez del país, el Círculo de Ajedrez Guayaquil y en 1947 ganó el campeonato nacional de ajedrez. Representó al país en la XVI Olimpiada de Ajedrez, celebrada en Tel Aviv en noviembre de 1964. ("Bruno Moritz - geboren 1900, Schicksal unbekannt" 2017).
 
En diciembre de 1950, el hijo de Lilly Alexander de su matrimonio anterior, Werner Alexander, viajó con su esposa desde Israel para hacerse cargo del negocio. Esto permitió a Moritz regresar a Alemania en 1956, donde se divorció de Lilly y volvió a casarse con su primera esposa.  Los Alexander regresaron a Israel en 1960 y vendieron su parte del negocio a Moritz, que regresó a Guayaquil para reanudar la gestión de la librería. Alrededor de una década después, la librería fue vendida a inmigrantes estadounidenses que vivían en Guayaquil. Sus herederos vendieron el negocio a una empresa ecuatoriana. "  
 
irene Münster - "Libreros judíos alemanes inmigrantes en el Ecuador del siglo XX"-d- Article in Judaica Librarianship · Universidad de Marylan- December2022


Según información de Veit Godoj, Bruno Moritz nació el 10 de enero de 1898 en Neuwarp/Pomerania (hoy Nowe Warpno, Polonia, en la laguna de Szczecin). Veit Godoj: "Hoy su lugar de nacimiento se encuentra casi exactamente en la frontera germano-polaca, al oeste de la desembocadura del Oder. Sus padres fueron Leo Moritz y Luise Blau. [...] Por cierto, a principios de los años cincuenta, Bruno estaba (¿todavía o otra vez?) casado y tenía el título profesional de 'librero'. [...] Todos los datos anteriores y la imagen son seguros y fiables.

Bruno Moritz- Archiv Veit Godoj
10-01-1898 Stettin (Szczecin) - 17-11-1966 (Hamburgo)
https://www.schachbund.de/files/dsb...

"Bruno Moritz (nacido en 1900 en Alemania) fue un maestro internacional de ajedrez. Se casó con mi abuela Lily, la madre de mi padre, que se divorció de mi abuelo en Alemania en 1939.  Recibió una invitación falsa a un torneo de ajedrez en Londres y mi madre pudo reunir los fondos necesarios para la inmigración. Gracias a la ayuda de organizaciones judías y a la venta de artículos en las estaciones de metro, pudieron sobrevivir como refugiados en Londres. En septiembre de 1939 (cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial) se les consideraba extranjeros alemanes y se les consideraba inmigrantes ilegales, su única opción era ir a la cárcel o abandonar el país. Temiendo una posible invasión alemana de las Islas Británicas, aceptaron la oferta de HICEM-HIAS de emigrar a Ecuador.

Llegaron sin dinero a Guayaquil en 1940. La abuela Lilly trabajaba en una lavandería y servía comida a los inmigrantes en una "mesa de almuerzo". Su marido, Bruno, a quien creí mi abuelo durante mis primeros años, se ganaba la vida como "kloper", vendiendo libros de puerta en puerta. Pero Bruno también fue muy bien recibido en el club de ajedrez de Guayaquil, donde conoció a profesores universitarios, médicos, abogados, etc.

Esto le llevó a fundar la "Libreria Científica". Pronto la Librería tuvo dos sucursales: una en Guayaquil, en Luqe 233, y otra en Quito, en el pasaje Drouet-Pérez (que, por lo que puedo recordar como niño de entonces, estaba cerca del Club Beneficencia). En 1956, Bruno se divorció de la abuela Lilly y regresó a Alemania. Mi padre (Alex) asumió el cargo de gerente general de la Libreria Científica. En julio de 1960, Bruno regresó a Ecuador. Emigramos a Israel y mi padre vendió la parte que le quedaba de la Librería a Moritz en 1964 BrunoMoritz - nacido en 1900, destino desconocido

La Librería Científica en su ubicación original, calle Luque 231. Fotografías aproximadamente de 1954. En esta época el negocio era propiedad de Bruno Moritz, el marido de mi abuela Lilly Moritz de Cohn y mi padre Werner A. Alexander.

La Memoria De Guayaquil Aporte de Gabriel Alexander


 
Moritz jugó para Alemania la 2ª Olimpiada de Ajedrez no oficial en Budapest (1926) y por Ecuador en la 16ª Olimpiada de Ajedrez en Tel Aviv (1964), como segundo tablero de la delegación ecuatoriana, acompañando a Olavo Yepez, primer tablero y Napoleón Garcés (tercero), Alberto Ottati (cuarto), Trotzky Yépez (Primer suplente) y Alejandro Cevallos (segundo suplente).
 
JUGADOR EN ALEMANIA
 
1922
 
https://anno.onb.ac.at/cgi-content/anno-plus?aid=osr&datum=1922&page=55&size=45

Gruppe II

Pl.

Teilnehmer

Ort

Pkt.

1

2

3

4

5

6

7

8

1.

Kurt Emmrich

Dresden

6,5

x

1

½

1

1

1

1

1

2.

Bruno Moritz

Stettin

4,5

0

x

0

1

1

½

1

1

Siegergruppe

Pl

Teilnehmer

Ort

Pkt.

1

2

3

4

5

6

7

8

1.

Kurt Emmrich

Dresden

5,0

x

½

1

½

0

1

1

1

1.

Georg Kieninger

München

5,0

½

x

½

½

1

1

½

1

1.

Bruno Moritz

Stettin

5,0

0

½

x

1

1

½

1

1



Kieninger ya no pudo quedarse para el desempate programado porque sus vacaciones habían expirado. Emmrich y Moritz jugaron tres partidos con el resultado 1½:1½ (½, 0, 1). Sin embargo, el DSB sólo concedió un título de campeonato. Franz Palitzsch, que también jugaba en el grupo 4, reflexionó en el DSZ sobre cómo debería proceder el DSB.

 

BRESLAU 1925

https://anno.onb.ac.at/cgi-content/anno-plus?aid=osr&datum=1925&size=45&page=229

En marzo de 1925 se anunció que el 24º Campeonato de la Federación Alemana de Ajedrez se llevaría a cabo en Breslau (hoy Wrocław, Polonia) del 19 de julio al 5 de agosto de 1925. Por primera vez en los años de la posguerra con un Meisterturnier internacional. El periódico Wiener Schach-Zeitung destacó la importancia de un torneo de este tipo para el desarrollo del ajedrez nacional.  Posteriormente se publicó un programa más detallado y actualizado. El Campeonato duraría del 18 al 29 de julio de 1925. Habría un Meisterturnier, dos Torneos Principales, un Torneo Menor y un Torneo Femenino.

 

Moritz

Mostró una fuerza maestra sólo en unos pocos juegos. Sus resultados han sido en su mayoría decepcionantes desde el Torneo Principal de Bad Oeynhausen de 1922.

Moritz anotó +1 -9 =1.

https://atypus.wordpress.com/2015/05/24/breslau-international-tournament-1925/


 
Budapest 1926

"Reseña de los torneos
Con motivo del Congreso de la FIDE celebrado en Budapest en 1926, se organizaron varias competiciones. Animadas por la experiencia de París 1924, las autoridades de la FIDE decidieron celebrar un gran acontecimiento ajedrecístico. Se celebraron varios torneos individuales: el de maestros, el abierto y el femenino. También se celebró la competición por equipos, a la que se presentaron seis equipos. Sin embargo, sólo cuatro de ellos acudieron a Budapest, ya que Austria y Checoslovaquia se retiraron. Hungría, liderada por Steiner y Vajda, era favorita y ganó cómodamente por delante de Yugoslavia y Rumanía. Stevan Ćirić, miembro de la tripulación yugoslava, era un notable político de la época, Ministro de Educación y Presidente del Parlamento de Yugoslavia. Debido a su tamaño diminuto y embrionario, el evento de Budapest no se contabilizó como Olimpiada oficial de ajedrez de la FIDE. Sin embargo, es históricamente el primer evento internacional por equipos disputado según los estándares modernos. Grünfeld (Austria) y el joven italiano Monticelli empataron en primera posición en la prueba individual conocida como "Maestros de la FIDE". La Sra. Holloway de Gran Bretaña ganó el torneo femenino y Sandor Zinner de Hungría (no confundir con el checo Emil Zinner) ganó el torneo abierto.
 
Olimpiada no oficial de ajedrez de 1926
 

La Federación Mundial de Ajedrez FIDE, fundada dos años antes, celebró en Budapest en julio de 1926 su congreso y, al mismo tiempo, un torneo por equipos que pasó a la historia como la Olimpiada no oficial de Ajedrez. Así lo informaron Hungría, Yugoslavia, Rumania, Checoslovaquia, Austria y Alemania. Sin embargo, Checoslovaquia y Austria cancelaron antes de que comenzara el torneo.

Alemania, que fue aceptada en el congreso de la FIDE, estuvo representada únicamente por el tercer guardia: Bruno Moritz, Wilhelm Schönmann, Gottlieb Machate y Otto Rüster. En 12 partidos, los cuatro jugadores lograron sólo cuatro empates y ocho derrotas. Alemania quedó en último lugar. Franz Palitzsch escribe en el número 8/1926, página 226 del DSZ:

La llamada lucha internacional, en la que participaron Hungría, Rumania, Yugoslavia y Alemania, se convirtió en una farsa. El equipo alemán, formado con muchas dificultades, no se correspondía en modo alguno con el verdadero poder de lucha del ajedrez alemán y desde el principio fue inferior a los demás equipos. [...] No debe volver a suceder que Alemania haga el ridículo de esta manera al presentar un equipo en el que faltan todos los jugadores alemanes probados. Por supuesto, no se deben subestimar las dificultades a las que se enfrenta la junta directiva de la Federación Alemana de Ajedrez para formar un equipo adecuado, ¡pero es mejor prescindir de ello!

De los cuatro jugadores alemanes, Moritz fue el que mejor impresión dejó con dos puntos compartidos. Incluyendo uno contra el jugador profesional yugoslavo Borislav Kostic, completamente germanizado en la DSZ con Kostitsch. Puedes encontrar este juego a continuación con los comentarios de DSZ 8/1926 p.242f.

Además del torneo por equipos, también se celebraron otros torneos. Grünfeld y Monticelli ganaron un campeonato internacional. Desafortunadamente, el alemán Carl Carls no pudo asistir con poca antelación y no pudo participar.

Budapest dejó recuerdos imborrables debido al gran calor. Palitzsch escribe en el DSZ sobre varios incidentes ocurridos en el enorme hotel St. Gellert. En el juego Steiner - Colle, el rey caído fue colocado en la casilla equivocada.
 
1931
31 de mayo - 13 de junio de 1931 en Świnoujście

 
https://www.schachbund.de/bundeskongress-1931.html 
 
 
La fuerza ajedrtecística de Bruno Moritz sería la siguiente:  

Tournament data

Hamburg 1921 (5)     21st German Chess Federation Congress - Hauptturnier B3     4.5  /  7



Bad Oeynhausen 1922 (4)     22nd German Chess Federation Congress - Hauptturnier B     4.5  /  7



Bad Oeynhausen 1922 (7)     22nd German Chess Federation Congress - Hauptturnier Final     5  /  7




  Moritz, B. - Emmrich, K.     0.5 - 1.5    



Frankfurt 1923 (1)     23rd German Chess Federation Congess - Master Tournament     2  /  9



Breslau 1925 (1)     24th German Chess Federation Congress - Master Tournament     1.5  /  11



Dresden 1926 (3)     Germany - Austria Team Match    







  Moritz, B. - Kleemann     1.5 - 0.5    



Budapest 1926 (5)     Budapest Team Tournament    







  Moritz, B. - Sterk, K.     0.5 - 0.5    




  Moritz, B. - Kostic, B.     0.5 - 0.5    




  Moritz, B. - Brody, M.     0 - 1    



Vienna 1926 (3)     Congress of the German Chess Union in Vienna - Master Tournament     2.5  /  11



Vienna 1926 (6)     Germany - Austria Team Match    







  Moritz, B. - Honlinger, B.     1 - 1    



Stargard 1926     3rd Pomeranian Chess Federation Congress     3.5  /  4



London, England 1927 (4)     20th British Chess Federation Congress - Premier Tournament     5  /  11



Stettin 1930     7th Pomeranian Chess Federation Congress     5  /  7



Swinemunde 1931     27th German Chess Federation Congress     2  /  12



Swinemunde 1932 (1)     10th Brandenberg Chess Union Congress - Master Tournament     4  /  9



Stargard 1932     9th Pomeranian Chess Federation Congress     5.5  /  9

http://www.edochess.ca/players/p7619.html


El  historiador escocés Alan McGowan, comenta sobre Moritz:
 
"Aunque no era un maestro del rango más alto, Moritz seguía siendo un jugador fuerte. Representó a Alemania en un evento de cuatro naciones en Budapest en 1926, donde empató con Sterk y Kostic, este último en un empate muy reñido después de 58 movimientos. Y en el Torneo Premier en Londres de 1927, celebrado junto a la Olimpiada, en el que anotó 5/11. Apropiadamente, empató con Drewitt, ganador conjunto con William Winter, y derrotó a Seitz y Balogh.

Moritz jugaba regularmente en los campeonantoss de la Federación de Ajedrez de Pomerania, ganando en varias ocasiones. También jugó en los campeonatos alemanes de 1923, 1925 y 1931, terminando en el último lugar todas las veces. En Swinemünde 1931 no se desanimó después de anotar solo un empate en las primeras 7 partidas. La mañana de la siguiente ronda entró en la sala de desayunos vestido con un uniforme de capitán y acompañado de música conmovedora. Tuvo el efecto deseado; Bogoljubow tuvo que aceptar que el juego era tablas después de 61 movimientos.


Moritz, que era judío, abandonó Alemania a medida que la situación política empeoraba. De alguna manera ganó la invitación al torneo Premier del Campeonato de la Liga de Ajedrez de Londres en enero de 1939, donde anotó 7/9, terminando medio punto por detrás de William Winter, un ex campeón británico.  Mientras estaba en Londres se casó con Lilly Alexander (Cohn), después de lo cual navegaron de Amberes a Baltimore el 14 de febrero de 1939. Se dirigían a Ecuador, donde Moritz finalmente dirigiría una exitosa editorial, Liberia Cientifica, con sucursales en Guayaquil y Quito.

En 1952, Moritz ganó el primer Campeonanto Nacional 9/11 y en 1964 representó a Ecuador en la Olimpiada de Tel Aviv, anotando +1, -2, -2. Los empates fueron contra el MI García de Argentina y Yanofsky de Canadá, a quien se le otorgó su título de GM durante la Olimpiada. Después de sufrir un ataque al corazón durante el evento, Moritz fue atendido por familiares en Tel Aviv durante unas semanas antes de regresar a Ecuador.
"
 
McGowan, A. “Kurt Richter: A Chess Biography with 499 Games “-McFarland& Company,Inc., Publishers- North Carolina.  Tambien comenta, un texto similar en   Chessgames
 
Fotografia: McGowan, A. “Kurt Richter: A Chess Biography with 499 Games “
 

Rodolfo Pérez Pimentel, historiador y escritor guayaquileño, fue designado Cronista Vitalicio de la Ciudad y es miembro de la Academia de Historia.  En su web nos deleita con artículos y publicaciones como la siguiente, en la que describe a los visitantes del antiguo Círculo de Ajedrez Guayaquil.

"470. El Ajedrez De Mis Años Mozos

El antiguo Círculo de Ajedrez Guayaquil por 1955 funcionaba en la esquina de Rumichaca y 9 de octubre, altos de una antigua casa de madera y compartía el local con la Asociación de Despachadores de Aduana. Ya era una institución añeja y contaba con numerosos socios que lo frecuentaban por las noches, con la esperanza de dar y recibir unos cuantos jaques mates y pasar momentos de sana distracción entre amigos.

Antonio Seminario Marticorena era infaltablemente el primero en llegar a eso de las ocho en punto, con su terno blanco, corbata negra y bastón de estoque. Debía estar por más de los noventa años, porque su andar era lento y subir las escaleras le costaba mucho, pero no menor era su amor por el juego ciencia y como no había TV, entre aburrirse en casa leyendo prefería concurrir al club, que le quedaba cerquita, a menos de dos cuadras de distancia pues alquilaba un departamento en uno de los edificios Vignolo, el de la calle Riobamba.

Tenía don Antonio la magnífica costumbre de desafiar a los muchachones y luego de cada partida sacaba del bolsillo de su americana una hermosa cajita de metal, ofreciéndonos con mucha elegancia y cortesía. ¿Un caramelitou? y para qué decir que eran riquísimos, comprados en el Salón Rosado de Czarninsky, único importador de la famosa marca Perugina de Italia; y era de ver las colas que formábamos para jugar con don Antonio y aprovecharle sus caramelitos; pero no se crea que era tan fácil ganarle, porque aunque le lagrimeaban los ojos y usaba su pañuelo para secarlos casi de continuo, había sido de los primeros jugadores de su tiempo en Francia y no perdía el “trainning” como ahora se dice, ofreciendo feroz resistencia a nuestros ataques juveniles y a veces, hasta aprovechaba algún vacío posicional para sacarnos ventaja y ganar el match. Entonces reía maliciosamente y ponía en su acento francés una cierta entonación vanidosa y hasta burlona, cuando nos ofrecía ¿Un caramelitou?

I llegó el día en que dejó de concurrir, alguien preguntó en casa y le contestaron que estaba muy enfermo, muriendo a las pocas semanas. En su entierro estuvimos sus juveniles amigos, vestidos de blanco y con la corbata negra propia de nuestros uniformes vicentinos y no faltaron los curiosos que se preguntaban como era que don Antonio con sus casi cien años a cuesta tenía tantos amigos “teenagers”.

Al Círculo también concurrían gentes de mediana edad. El Ing. Muñoz Vicuña no aceptaba bromas, pero el otro ingeniero Vicente Benites Neita si; en alguna ocasión sus alumnos le obsequiamos un libro de ajedrez con la siguiente dedicatoria: “Al exsimio maestro, sus alumnos” y él, con aquella educación propia de los espíritus superiores, comprendiendo nuestra burlona intención, aceptó el obsequio y hasta lo agradeció. Otros eran más viejos en edad cronológica, estaba el Dr. Bruno Moritz, gerente de la Librería Científica, que había ganado el campeonato nacional en 1947; el Dr. Sierra Jaramillo, siempre tan sencillo y hablando bajito; el Ing. Santiago U. Morales con su pelo recortado a lo militar y una eterna sonrisa; Panchito Aguirre Vélez alto, gordo y colorado, el flaco Pug Dillon que hablaba poco y jugaba bien y mucho y esto sólo para hablar de los mejores jugadores, los de primera categoría.

En la segunda campeaba don Federico Janowitzer, gerente de la salchichería suiza y que a veces se hacía acompañar de su esposa porque después se iban al cine que comenzaba a las 9 y 1/2; el maestro Saltos, el pelado Rumbea y otros más con los cuales teníamos ciertas confianzas porque eran de nuestro lote y nos dábamos por igual.

Había dos extranjeros buena gente que no participaban en campeonatos, pero iban de continuo y jugaban muy bien: Paul Klein siempre tan nítido, amable y cortesano y Rodolfo Bittner de carácter expresivo, alegre y hasta juguetón. Yo nunca fui de primera, pero campeoné juvenil, estuve entre los tres primeros de Segunda y me retiré por otras diligencias más premiosas, pero formé parte de un grupo de vicentinos que realizamos el segundo campeonato intercolegial en 1956 derrotando al San José que había ganado el primero en 1950 con Dionisio Cornejo Coronel y Otto Schwart.

Entre los nuestros que recuerdo estaba Miguelito Regatto Cordero, a quién le decíamos “Jardín Zoológico” porque por sus apellidos era dos veces gato y una vez cordero; el flaco Augusto Coello que después se estableció en el Canadá y no ha regresado; Guillermo Moran que llegó a presidente de la Corte aquí en Guayaquil y mayorcitos a nosotros Alberto Ottati cariñosamente designado “el peludo”; el fiera Guerrero porque cuando se reía lo hacía como una verdadera fiera, según palabras del profesor de Literatura ecuatoriana Lic. Víctor Hugo Rodríguez; los dos hermanos Velarde, el boludo y el pelado porque anunciaba una calvicie prematura y así por el estilo, todos teníamos nuestros sobrenombres.

Recuerdo que una noche se realizó un campeonato relámpago en la modalidad ping pong porque no se podía pensar y quedó primero “elfiera”. Eran las 11 de la noche y ya nos íbamos cuando don Rodolfo Bittner sacó un billete de cien sucres – suma enorme para entonces – y obsequió al campeón para que celebre con sus amigos, así es que nos fuimos a las carretillas del malecón a tomar colas con aplanchados de mortadela que eran famosos por exquisitos y al llegar la hora de pago la cuenta ascendió a ciento ocho sucres, que pagó “el fiera” sin chistar porque era el convidante. Esta fue la única ocasión que recuerdo que me hayan pagado algo los grandecitos, que tenían por costumbre abusar de nosotros, de la siguiente manera: “Nos invitaban a tomar colas a un salón del boulevard y cuando era de pagar se iban retirando con diferentes pretextos, uno al teléfono, otro al servicio higiénico, otro a hablar con un amigo de la esquina y así nos dejaban solos, para que pagáramos la cuenta, que nunca era mucho por supuesto, pero la gracia estaba en la burla y en las risotadas que se pegaban en la esquina del frente, cuando veían nuestros apuros por reunir entre todos el dinero de la cuenta general."
 Copyright © 2023 Rodolfo Perez Pimentel

 

 
 En 1964 participa en la Olimpiada de Ajedrez en Tel Aviv.

La XVI Olimpiada fue la primera celebrada en Asia y atrajo a un número récord de participantes. atrajo a un nuevo récord de participantes. Los elegidos representantes de cincuenta países se inscribieron en el evento, entre ellos un equipo del continente verde, Australia. Así, por primera vez en la historia de las Olimpiadas de Ajedrez, jugadores de los cinco continentes participaron en un encuentro mundial. Participaron 294 jugadores, entre ellos más de 70 titulados. Esta fue la primera Olimpiada celebrarse tan tarde como en noviembre debido al clima específico israelí, con altas temperaturas incluso durante los meses de otoño. Preciosas playas cercanas, muy buena organización y perfecto aire acondicionado dentro de  lujosas salas del Sheraton. Debido al creciente número de participantes los equipos se dividieron en seis grupos de 7, y Sólo los dos mejores equipos de cada grupo se clasificaron para la final principal. 
 
Ceremonia de apertura (© Israelisches Nationalarchiv)

Auditorio(© Israelisches Nationalarchiv)

 
Ecuador, Paraguay y Escocia se conformaron con ser miembros de la final B.
 
Olavo Yépez, José Espinosa López, Alberto Ottati, Troyzky Yépez, Napoleón Garcés y Alejandro Cevallos. Tel Aviv -1964.
 Fotografía: Cortesía Walter  Barco Bajaña.   Archivo: Familia  de Alejandro Cevallos 
https://www.facebook.com/walter.barcobajana/photos

Selección de ajedrez de Ecuador en Tel Aviv. (1964) Izq. a der.: Olavo Yépez, Bruno Moritz, Trotzky Yépez, Alejandro Cevallos,Presidiendo la delegación: Napoleón Garcés Terán y José Espinosa López, Napoleón Garcés y Alberto Ottati.  Fotografía cortesía Archivo personal José Espinosa López

"38 años después de Budapest, Bruno Moritz pudo disfrutar de una auténtica Olimpiada de Ajedrez en Israel del 2 al 25 de noviembre de 1964. Pero esta vez no para Alemania, sino para su nueva patria, Ecuador, que por primera vez participaba en unos Juegos Olímpicos. El, ahora de 64 años solo jugó cinco veces, cuatro en la ronda preliminar y solo en la primera ronda de la final.

En ambas ocasiones Ecuador se enfrentó a la RDA, aunque Moritz, que estaba colocado en el tablero 2, no jugó. Alemania del Este ganó 3-1 y 4-0."

  https://www.schachbund.de/news/bruno-moritz-geboren-1900-schicksal-unbekannt.html
 
Una correccion obligada.  Ecuador ya había participado en citas munidalistas de ajedrez a la Olimpiada de Tel Aviv (1964).  En el torneo de Naciones en 1939 en Buenos Aires, la recien constituida  Federación Ecuatoriana de  Ajedrez es aceptada como miembro de la  la FIDE, en ese mismo año.   Su participación consta en los archivos de partidas de juego y   en el Congreso y  designación del Dr. Augusto de Muro como segundo Presidente de la FIDE.
 
Felipe Pinzón Sanchez, tablerista peruano testigo de eso hechos relata: 
 
"Aparte de la actuación ajedrecística frente al tablero hubo en Buenos Aires el Congreso de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE por sus siglas en francés), cuyo presidente, el doctor A. Rueb, de nacionalidad holandesa, lo era desde hacía muchos años, ejerciendo una virtual dictadura. Iba siempre con un cartapacio bajo el brazo y los rumores afirmaban que allí llevaba todas las actas del FIDE.  Entre los delegados de América y algunos de Europa se formó el consenso de que debía elegirse un nuevo presidente ejecutivo. El delegado del Perú era el doctor José Jacinto Rada, cónsul general del Perú en Argentina que, fortuitamente, había sido designado como tal delegado gracias a sus dotes diplomáticas más que a sus méritos ajedrecísticos.

Precisamente esas cualidades le permitieron calibrar con exactitud la situación para plantear la candidatura a la presidencia de la FIDE del señor Augusto de Muro, presidente de la Federación Argentina de Ajedrez, considerando que, en virtud del estado de guerra existente en Europa, era necesario trasladar transitoriamente la sede de la FIDE a Buenos Aires. La habilidad diplomática del doctor Rada se evidenció en las negociaciones entre bastidores, concretándose al fin en un proyecto suscrito por los delegados de Uruguay, Bolivia, Perú, Ecuador, Chile, Costa Rica, Guatemala y Paraguay.

Se aprobó finalmente el traslado de la sede de la FIDE, se designó presidente honorario al doctor Rueb y se nombró presidente efectivo al señor De Muro. Fue un éxito de la diplomacia peruana en el campo del ajedrez mundial." Pinzón Sánchez, Felipe. “El ajedrez en el Perú” Fondo Editorial Pontificia Universidad Católica del Perú- 2010
 
"En 1939, la Asamblea General de la FIDE se reunió en Buenos Aires durante la Olimpiada. Debido a la incertidumbre sobre una posible Guerra Mundial, el delegado de Paraguay presentó una moción para reemplazar al Presidente de la FIDE, Dr. Rueb, por el Presidente de la Federación Argentina de Ajedrez Augusto De Muro.

La moción fue aceptada por una gran mayoría de los delegados, pero nunca llegó a aplicarse. Ochenta y dos años después, el Presidente de la Federación Argentina de Ajedrez, Mario Petrucci, pidió a la FIDE que reescribiera la historia e incluyera al Sr. De Muro como segundo Presidente de la FIDE. El Comité Histórico de la FIDE ha realizado una investigación y ha llegado a la conclusión de que, según los Estatutos de la FIDE de aquella época, la Asamblea General de la FIDE tenía la potestad de tomar la decisión de sustituir al Dr. Rueb.
"https://www.fide.com/news/2030

"La 4ª sesión del Congreso de la FIDE de 1939 se realizó el 18 de septiembre de 1939. Las propuestas mencionadas fueron formuladas por el Dr. Luis Oscar Boettner, representante de Paraguay, haciéndolo en representación de su país, y de Uruguay, Bolivia, Ecuador, Chile, Perú, Costa Rica y Guatemala. Fueron respaldadas por el delegado de Dinamarca y no tuvo votos en contra, registrándose cuatro abstenciones.

La Asamblea de Clausura del Torneo de las Naciones, que se llevó a cabo el martes 19 de septiembre de 1939 a partir de las 11:30 am, presidida por el delegado de Uruguay y con la ausencia de Rueb, ratificó las decisiones del Congreso. En ese marco se formalizó el nombramiento de De Muro al frente de la FIDE, con el apoyo unánime de los representantes de los siguientes países: Uruguay, Chile, Paraguay, Lituania, Polonia, Bolivia, Canadá, Francia, Alemania, Bohemia y Moravia, Hungría, Estonia, Perú, Brasil, Costa Rica, Cuba, Guatemala y Ecuador, más la presencia de la señorita Mary Karff de Estados Unidos; y con la única abstención de la Argentina."

https://ajedrezlatitudsur.wordpress.com/2021/12/17/augusto-de-muro-el-presidente-de-la-fide-1939-1946-que-si-fue-buenos-aires-sede-de-la-entidad-mundial-en-1939/

 
Ecuador: Santiago Morales, Neptalí Ponce, Carlos Ayala,
José Sierra, Miguel Suárez Dávila
Fotos: La Nación, 3 de septiembre de 1939
Agradecimientos: Edward Winter, David McAlister, Knud Lysdal
http://www.ara.org.ar/chs/ajedrez/perlas/buenosaires1939.html




 
NEGRAS JUEGAN Y GANAN
A pesar de la desventaja material y de las amenazas blancas, las negras encontraron una brillante maniobra que les dio la victoria. ¿De qué maniobra hablo?
Kurt Emmrich - Bruno Moritz
(XXII Congreso DSB, Bad Oeynhausen 1922)(08-21)
 emmrich-moritz-bad-oeynhausen-1922

 
La partida entre Emmrich-Moritz permite la interesántisima publicación de nuestro  amigo Mariano García Díez en ARTEDREZ,  comentando  el film Night Moves (1975) y la posición de enunciado del problema.
 

NIGHT MOVES

A la galería de detectives de ficción, aficionados al ajedrez claro está, que inaugurara gloriosamente hace algún tiempo Philip Marlowe, incorporamos hoy a Harry Moseby.

Moseby (Gene Hackman, con la voz de José Luis San Salvador en la versión doblada al castellano) es el protagonista de Night Moves (Warner Bros. Pictures, 1975. Dirigida por Arthur Penn sobre un guión de Alan Sharp) y es un detective solitario, perdedor y cornudo pero, ante todo, extraordinariamente digno. Moseby intenta hacer su trabajo correctamente aunque su vida personal se este desintegrando a marchas forzadas.Aficionado al ajedrez, ya lo hemos dicho, distrae las largas esperas que su profesión le depara estudiando partidas de ajedrez. En el fotograma que hay sobre estas líneas podemos ver un pequeño tablero situado en el asiento de copiloto mientras vigila al amante de su esposa.

Al revelar a su mujer que ha descubierto que tiene un amante, responde a la pregunta de ésta sobre sus intenciones diciendo: Es tu jugada. ¡Juégala!

Moseby recibe el encargo de buscar a la hija adolescente y un tanto casquivana de una antigua estrella de la pantallla. Y debe viajar en su búsqueda hasta Florida, donde la encuentra junto a su padrastro, Joey (Ed Binns, José María Angelat) y la amante de éste, Paula (Jenifer Warren, María Luisa Solá), dedicados a turbios negocios de contrabando. Por supuesto, viaja con su tablero de ajedrez.

Dentro de la ambigua relación que se genera entre los personajes de la historia, Harry y Paula se sienten mutuamente atraídos. Parte de su cortejo se desarrolla en torno a una partida de ajedrez. 
 

PAULA
-¿Se está ganando a sí mismo?
HARRY
-Es una posición de una partida jugada en 1922. ¿Sabe jugar?
PAULA
-Solo mover las fichas.
HARRY
-Pues las negras tenían mate. ¡Y no lo vieron! La Reina sacrificada y tres movimientos de caballo. Jaque, jaque... y jaque.
PAULA
-Me gusta.
PAULA
-¡Hágalo otra vez! 
 


 
 
Harry repite la secuencia de movimientos sobre el tablero. 





PAULA
-Es apasionante.
HARRY
-Sí, pero el jugador no lo vio. Jugó de otra forma y perdió. Debe haberse arrepentido toda la vida. Yo me habría arrepentido. Lo siento ahora y entonces ni siquiera había nacido.
PAULA
-Eso no es excusa. 
 
 
El título de trabajo provisional de la película fue The Dark Tower (La torre negra) y buscaba acentuar el paralelismo entre el desarrollo de la trama y una partida de ajedrez. Sin embargo al final se decidieron por Nigth Moves que se podría traducir por "Jugadas nocturnas" pero que se parece a Knight moves, "jugadas de caballo", en referencia tanto a los movimientos del caballo que hubieran dado el mate final si hubieran sido correctamente ejecutados, como a los pasos que Moseby va dando en pos de la solución final del caso.

Los distribuidores españoles decidieron titularla: La noche se mueve, lo que no parece tener nada que ver con la trama. Pero, como es bien sabido, los distribuidores españoles son en cuestión de títulos unos excéntricos.

La escena ajedrecística, situado cerca de la mitad de la película, parece hablarnos tanto de la vida de Moseby: en algún momento de su vida cometió un error, como el conductor de las negras en la partida que analiza, que le impidió obtener una vida más satisfactoria y más plena, como de la investigación que está desarrollando: hay algo oculto que no es capaz de averiguar y que le impide valorar adecuadamente los acontecimientos de los que está siendo partícipe.

Se ha propuesto como modelo para la partida que rememora Harry en su diálogo con Paula la disputada en 1922 (curiosamente, 1922 fue el año de nacimiento de Arthur Penn) entre Kurt Emmrich y Bruno Moritz en el torneo de Bad Oeynahusen y que tuvo el siguiente desarrollo:

KURT EMMRICH - BRUNO MORITZ
D08 CONTRAGAMBITO ALBIN
Bad Oeynhausen, 1922

1. d4 d5 2. c4 e5 3. de5 d4 4. Cf3 Cc6 5. Cbd2 f6 6. ef6 Df6 7. g3 Ag4 8.Ag2 O-O-O 9. O-O Cge7 10. Db3 Cg6 11. a4 Ab4 12. a5 Aa5 13. Da4 The8 14. Cb3 Te2 15. Ca5 Af3 16. Ah3 Td7 17. Db5 Cce5 18. Ad7 Cd7 19. Ta3 Te5 20. Db3 Ch4 21. Af4 Dg6 22. Ae5 Ce5 23. Db5 Dh5 24. Dc5 Chg6 25. Db5 Cf4 26. Te1

 
 
Esta es la posición a partir de la cual comienza el análisis de Harry. Moritz jugó 26 ... Ad5 y perdió después de 27. cd5 Ch3 y abandonó sin esperar la respuesta del blanco. Tal y como se dice en la película, las negras hubieran conseguido una brillante victoria con el sacrificio de dama 26. ... Dh2!! y después de la obligada 27. Rh2 tres jugadas de caballo nos llevan hasta el mate: 27. ... Cg4 28. Rg1 Ch3 29. Rf1 y Ch2 mate.

Sin embargo, aunque parece evidente que la combinación que Harry muestra a Paula es la que podría haberse dado entre Emmrich y Moritz, la disposición de las piezas en el tablero no se corresponde al cien por cien con el desarrollo de la partida. Echemos un vistazo al tablero. 
 

Aunque el vaso de White Label impide ver entero el tablero, la posición parece ser con toda probabilidad la que mostramos a continuación: 
 

 
Parece que solo se prestó atención a las piezas que intervienen en la combinación, esto es la dama y los dos caballo negros y el rey blanco, y se descuidó el resto de las piezas que están situadas como al tuntún, en lugares distintos a los de la partida de referencia, como se puede comprobar comparando los dos diagramas que ofrecemos más arriba. Particularmente desgraciada es la colocación del alfil negro en c6 en vez de en f3: en esta casilla impide el mate al permitir al rey blanco la fuga por e2.
Por Mariano García Díez el jueves, febrero 11, 2010