martes, 24 de marzo de 2026

EL HOMBRE QUE CALCULABA

 


Julio César de Mello e Souza, más conocido por su seudónimo Malba Tahan (Río de Janeiro, 6 de mayo de 1895 - Recife, 18 de junio de 1974), fue un profesor y escritor brasileño, conocido por sus libros sobre las ciencias matemáticas, en particular por El hombre que calculaba. 
 
Notas biográficas

Escribió usando los seudónimos Malba Tahan o, como él mismo lo escribiera, «yo, el-hadj jerife Ali lezid lzz-Edim ibn Salim Hank Malba Tahan» y «Breno de Alencar Bianco», para lograr tal vez mayor atención en su país de origen hacia su obra didáctica. Sus libros se han traducido a varios idiomas, por lo cual el maestro ve logrado su cometido en difundir el apego hacia las matemáticas. En cierta ocasión uno de sus biógrafos aseveró acerca del profesor: «Es el único profesor de matemáticas que ha llegado a ser tan famoso como un jugador de fútbol».

Publicó 69 libros de cuentos y 51 de matemáticas y otros temas. En 1995, se vendieron más de dos millones de copias de sus publicaciones. Uno de sus libros más famosos se titula: El hombre que calculaba (1938), donde el maestro parecería esgrimir su fascinación por la cultura árabe, inculcando las matemáticas mediante la narración de la vida del calculador Beremiz Samir, quien a su vez nos embelesa con sus cuentos llenos de enredos y problemas matemáticos. Este libro alcanzó su 54ª edición en el 2001. 
 
 Nota de la Colección de papá
 
 


Mello y Souza es conocido por haber realizado una investigación tenaz y profunda así como fructífera, en la que también aparecen trabajos sobre historia y geografía, especialmente sobre la cultura islámica clásica, lo cual se hace bien presente en varios de sus libros. No viajó mucho afuera de su país natal; sin embargo, visitó Buenos Aires, Montevideo y Lisboa, y jamás sentó pie en los desiertos o ciudades árabes que tanto se afanó por describir en sus obras.
El artículo a continuación no contiene fotografías.  Las he incorporado tomadas del sitio oficial https://malbatahan.com.br/, que contiene mucha información sobre nuestro personaje.
 
 
Julio César en su cátedra y con sus hijos


MALBA TAHAN

Julio César de Mello e Souza nació hace cien años y se hizo famoso con el nombre de Malba Tahan. Fue uno de esos raros casos de profesor que alcanzó casi tanta fama como una estrella del fútbol. En clase, parecía un actor empeñado en cautivar al público. Eligió la asignatura más temida, las matemáticas. Creó una metodología propia y divertida, que aún hoy sigue vigente y es muy respetada. Aún está por nacer otro igual

Excelente narrador de historias, el escritor árabe Malba Tahan nació en 1885 en la aldea de Muzalit, en la Península Arábiga, cerca de la ciudad de La Meca, uno de los lugares sagrados de la religión musulmana, el islam. Por invitación del emir Abd el-Azziz ben Ibrahim, asumió el cargo de qaimá (alcalde) de la ciudad árabe de El-Medina. Estudió en El Cairo y en Constantinopla. A los 27 años, recibió una gran herencia de su padre y emprendió un largo viaje por Japón, Rusia y la India. Murió en 1921, luchando por la liberación de una tribu en Arabia Central.


La mejor prueba de que Malba Tahan fue un magnífico creador de tramas es la propia biografía de Malba Tahan. En realidad, ese personaje de las arenas del desierto nunca existió. Fue inventado por otro Malba Tahan, que en cierto modo tampoco existió realmente: se trataba solo de un nombre de fantasía, el seudónimo, con el que firmaba sus obras el genial profesor, educador, pedagogo, escritor y conferenciante brasileño Julio César de Mello e Souza. En la vida real, Julio nunca vio una caravana atravesar un desierto. Las arenas más calientes que pisó fueron las de las playas de Río de Janeiro, donde nació el 6 de mayo de 1895. Julio César era así, un tipo poseído por una imaginación incontrolable. Solo necesitaba inventarse un seudónimo, pero aprovechaba la ocasión y creaba un personaje completo.

Problemas de las 1001 noches

Malba Tahan y Julio César formaron un tándem creativo que produjo 69 libros de relatos y 51 de matemáticas. Ya se han vendido más de dos millones de ejemplares. Su obra más famosa, El hombre que calculaba, va por su 38.ª edición.

Bajo su seudónimo, Julio César planteaba problemas de aritmética y álgebra con la misma ligereza y encanto que los cuentos de Las mil y una noches. Con su identidad real, fue un profesor creativo y atrevido, que iba mucho más allá de la enseñanza exclusivamente teórica y expositiva de su época, de la que era un feroz crítico. «El profesor de matemáticas suele ser un sádico», acusaba. «Disfruta complicándolo todo».
 
 
Julio César, en el centro, y João Batista, vestido de negro.
Fuente: https://malbatahan.com.br/fotos/familia/#
Un éxito fruto del trabajo duro, de la astucia y de mucha imaginación

Uno de los mayores impulsores de la carrera de Julio César de Mello e Souza fue su padre, João de Deus de Mello e Souza. O, para ser más exactos, la modesta paga que su padre le daba cuando estaba en el instituto. João de Deus, funcionario del Ministerio de Justicia y con una prole de ocho hijos que criar, no podía hacer milagros. El dinero era muy escaso. Para comprarse una tableta de chocolate, por ejemplo, el joven Julio César ahorraba en el transporte durante el fin de semana.
 
Artículos para vender

Por aquella época, Julio descubrió la mina de oro que tenía entre manos. Un día, un compañero de clase más adinerado, pero con pocas habilidades para escribir, le pidió una redacción que él había descartado, titulada «Esperanza». A cambio, le dio al autor un sello de Chile y una pluma nueva. Fue el comienzo de un negocio muy rentable. Tras ese episodio, por cada tema que proponía el profesor, el creativo Julio César escribía cuatro o cinco redacciones y las vendía a 400 réis cada una.

Las humaredas del genio ya empezaban a perfilar al futuro Malba Tahan. La familia ya conocía su gusto por la literatura, pero tenía sus dudas: «Cuando componía una historieta, era seguro que Julio creara personajes en exceso, muchos de los cuales no tenían ningún papel que desempeñar, dándoles nombres absurdos, como Mardukbarian, Protocholóski, Orônsio», cuenta el hermano mayor del escritor, João Batista, en su libro Meninos de Queluz, en el que recuerda su infancia y la de Julio César en Queluz, en el interior de São Paulo.
 
El mariscal en pijama

Julio César aprendió la lección y decidió que se convertiría en Malba Tahan. Durante los siete años siguientes, se sumergió en el estudio de la cultura y la lengua árabes. En 1925, decidió que estaba preparado. Se puso en contacto con el propietario del periódico carioca A Noite, Irineu Marinho, fundador de la empresa que se convertiría en las actuales Organizações Globo. A Marinho le gustó la idea. Cuentos de Las mil y una noches fue el primero de una serie de escritos de Malba Tahan para el periódico. Meticuloso, Julio César llegó incluso a proporcionar un traductor ficticio. Los libros de Malba Tahan venían siempre con la «traducción y notas del prof. Breno Alencar Bianco».

Julio César vivió sin darse cuenta del patrimonio cultural que había construido. En una declaración al Museo de la Imagen y el Sonido, se mostró profundamente arrepentido de no haber seguido la carrera militar, como quería su padre. «Hoy sería mariscal, tranquilamente en pijama, en casa», imaginaba. «No tendría que estar luchando por salir adelante en la vida».

Lo que Malba hacía fuera de los libros y las clases.

Desde niño, Julio César de Mello e Souza tenía sus manías. Algunas eran completamente descabelladas, como mantener una colección de ranas vivas. Cuando vivía en Queluz, a orillas del río Paraíba do Sul, Julio César llegó a reunir 50 ranas en el patio de su casa. Uno de los animales, Monsenhor, solía acompañarlo, saltando, en sus andanzas por la región. Ya de adulto, el profesor Julio César continuó con la colección, esta vez con ejemplares de madera, loza, metal, jade y cristal.

Otras preocupaciones eran mucho más serias. Siempre se entregó en cuerpo y alma a la causa de las víctimas de la lepra, los hansenianos. De mente abierta y sin prejuicios, Julio César de Mello e Souza editó durante 10 años la revista Damião, que abogaba por la reinserción social de estos enfermos. La dedicación de Julio César era tan grande que, en su testamento, pidió que se leyera, junto a su tumba, un último mensaje de solidaridad con los hansenianos. 
 
CAMBIO DE IDENTIDAD

Malba Tahan, en árabe, significa «el molinero de Malba». Malba es un oasis y Tahan, el apellido de una alumna, Maria Zechsuk Tahan. Por deferencia del presidente Getúlio Vargas, el profesor (al lado, en clase) podía usar el seudónimo en su documento de identidad. Le gustaba corregir los trabajos escolares estampando el «Malba Tahan» escrito en caracteres árabes.

Un profesor que iba mucho más adelantado que su tiempo

Malba Tahan, el genio de las matemáticas, fue un completo desastre con los números cuando era el alumno Julio César de Mello e Souza, del Colegio Pedro II, en Río. En aquella época, su boletín de notas registraba en rojo un dos en un examen de álgebra y rozaba el cinco en una prueba de aritmética.

¿Cuál sería la causa de un rendimiento tan pobre en alguien que acabaría enamorándose de las matemáticas? Sin duda, a Julio César no le gustaba la didáctica de la época, que se reducía a tediosas exposiciones orales. De mal humor, la calificó más tarde como «el detestable método de la salivación». 
En las conferencias que impartía —más de 2000 a lo largo de su vida—, en las clases para futuros profesores o en los libros que escribió, Julio César defendía el uso de juegos en las clases de matemáticas. Mientras que los demás profesores solo utilizaban la pizarra y el lenguaje oral, él recurría a la creatividad, al estudio dirigido y a la manipulación de objetos. Sus clases eran dinámicas y divertidas. Defendía la instalación de laboratorios de matemáticas en todas las escuelas.

Sin ceros y sin suspensos

«Estaba muy adelantado a su tiempo», afirma el respetado matemático y profesor paulista Antônio José Lopes Bigode, autoridad en Malba Tahan. «El rescate de su didáctica puede revolucionar la enseñanza», cree. «Aún hoy, la enseñanza tradicional de las matemáticas es responsable de la mitad de los repetidores».

En el aula, Julio César no ponía ceros ni suspendía a nadie. «¿Por qué poner un cero, si hay tantos números?», decía. «Poner un cero es una tontería». El profesor encargaba a los mejores de la clase que ayudaran a los más débiles. «En junio y julio, todos estaban en la media», aseguró en su testimonio al Museo de la Imagen y el Sonido. 
 
«Hoy en día, las actividades lúdicas se valoran mucho, pero en aquella época se consideraban una herejía», señala el profesor de Matemáticas Sergio Lorenzato, de 58 años, de la Universidad Estatal de Campinas (Unicamp). Lorenzato, que fue alumno de Julio César, guarda como una reliquia el cuaderno que utilizaba para tomar apuntes en clase. «Decía que el cuaderno tenía que reflejar la vida del alumno», recuerda Lorenzato. «Y nos animaba a pegar en sus páginas grabados, recortes de revistas y periódicos e incluso exámenes ya corregidos».

Carismático, Julio César cautivaba a los alumnos. Pero no todos se sentían cómodos con su informalidad. «Los tradicionalistas se oponían rotundamente a Malba Tahan y a su interés por la matemática cotidiana», explica el editor de libros de texto de la editorial Scipione, Valdemar Vello.

Julio César fue profesor de Historia, Geografía y Física hasta que se dedicó a las matemáticas. Su fama como pedagogo se extendió y le invitaban a dar conferencias por todo el país. La última fue en Recife, el 18 de junio de 1974, cuando habló ante futuros profesores sobre el arte de contar historias. De vuelta al hotel, se sintió mal y falleció, probablemente de un infarto.

Julio César dejó instrucciones para su entierro. No quería que se llevara luto en su honor. Citando al compositor Noel Rosa, explicó el motivo: «La ropa negra es vanidad / para quien se viste de gala / mi luto es la nostalgia / y la nostalgia no tiene color». 

Bibliografía: Revista Nova Escola ( Septiembre de 1995 )
Reporte de Luiza Villamea
 
El grabado egipcio del siglo XII a. C en la que la reina Nefertari jugando al senet, hizo pensar que jugaba al ajedrez y se atribuyó a la cultura egipcia su invención.
 
Durante mucho tiempo se creyó en el origen griego del ajedrez, por culpa de una ánfora en la que aparecen dos guerreros (Aquiles y Áyax) jugando sobre un tablero. Quien quiso verlo dijo que estaban jugando al ajedrez, aunque no es posible decir a qué están jugando .

También se ha atribuido la invención del ajedrez a los babilonios y a los chinos. Los chinos, concretamente en los años 204-203 a. C. por Han Xin, un líder militar, para dar a sus tropas algo para hacer durante el campamento de invierno. El juego chino de los elefantes (Xiang Qi) deriva del chaturanga y los transmitieron a Corea y Japón.
 
Un relato fascinante que consta en la obra "El hombre que calculaba" se refiere a la invención del ajedrez y, a la recompensa solicitada.  Es común escucharla en reuniones informales de charlas entre ajedrecistas, inclusive en disertaciones, que pretenden ser eruditas.  Cada quien añade, a su parecer y estilo fechas y sitios.  Me divierto cada vez que escucho una nueva versión del relato de Julio César de Mello e Souza.  
 
Ahora bien.  Ya conocemos el número que de recompensa fue solicitado. 
 
¿Cuánto trigo es?

Para hacernos una idea de la cantidad de trigo de la que estamos hablando podemos estimar que en un kilogramo de trigo hay unos 20 000 granos. Lo cual nos permite realizar los siguientes cálculos: 
 
 

En toneladas métricas son:  

La producción mundial de trigo de la cosecha del año 2017,​ según la FAO, fue de: 


Por lo tanto, tomando este valor como cosecha anual media, se deberían poner sobre el tablero las cosechas mundiales de: 
 


Por lo tanto serían necesarias las cosechas mundiales de 1195 años para sumar esa cantidad de trigo. 
 

Segunda mitad del tablero de ajedrez 
 
Una ilustración del principio.
En lo que respecta a la denominada “estrategia tecnológica” para la resolución de problemas de este tipo, “la segunda mitad del tablero de ajedrez” (en inglés, the second half of the chessboard) es una frase acuñada por Raymond “Ray” Kurzweil, en referencia al punto donde cierto factor de un crecimiento exponencial comienza a tener un significativo impacto económico en toda la estrategia de negocios de una determinada organización.

Mientras que el número de granos de arroz que se va acumulando en la mitad superior del tablero (es decir, en los 32 primeros casilleros) ya de por sí es bastante grande, la cantidad de la segunda mitad es muchísimo mayor (nada menos que 232 o poco más de 4000 millones de veces más grande).

El número de granos de arroz de la primera mitad tablero de ajedrez es 1 + 2 + 4 + 8... + 2 147 483 648, haciendo un total de 4 294 967 295 (232 − 1) granos de arroz, o de cerca de 100 toneladas métricas de arroz (asumiendo una masa promedio de 25 miligramos para cada grano de arroz). La producción anual de arroz de la India es aproximadamente 1 200 000 veces mayor que esa cantidad. 

El número de granos de arroz de la segunda mitad del tablero de ajedrez sería 232 + 233 + 234 ... + 263, para un total de 264 − 232 granos de arroz (el cuadrado del número de granos acumulados en la primera mitad del tablero sumado a sí mismo).

De hecho, como cada casillero contiene un grano más que el total acumulado en todos los casilleros anteriores, por lo tanto tan solo el primer casillero de la segunda mitad del tablero contiene una unidad más de los mismos que toda la primera mitad. En otras palabras, ya de por sí el primer casillero de la segunda parte (es decir, el número 33) contendría un grano más que los 32 casilleros de toda la primera mitad combinados.

Y solo en el casillero número 64 del tablero habría 263 = 9 223 372 036 854 775 808 (poco más de 9 trillones en la denominada escala numérica larga) granos de arroz, o poco más de dos mil millones de veces que los acumulados es la primera mitad del tablero,

En todo el tablero de ajedrez serían 264 − 1 = 18 446 744 073 709 551 615 granos de arroz, pesando unas 461 168 602 000 toneladas métricas, lo cual equivaldría a una hipotética gigantesca montaña de arroz más grande que el propio monte Everest, lo que es alrededor de mil veces la producción global de arroz en 2011, la cual equivalió a unas 476 millones de toneladas métricas.​

 

Elaboración y diseño: Sergio Coellar Mideros (03-2026)
 

El conocido Gran Maestro A. Kotov, también era, a su manera, otro hombre que calculaba. En sus libros enseñó la forma de abordar el cálculo de variantes ajedrecísticas y sus defectos.

https://www.albertochueca.com/blog/alexander-kotov/
¡Por eso amamos el ajedrez! Nos gusta el juego por sus ilimitadas posibilidades, por sus intrépidos arrebatos de imaginación, por el ancho campo que ofrece para la investigación y la inventiva. Esto es por lo que decimos que el ajedrez es un arte. – Kotov

 

ALEXANDER KOTOV

"La cantidad de posibles disposiciones de las piezas en el tablero es ilimitada, y no hay un cerebro, ni siquiera el del matemático más grande o el de un calculador fenomenal, que pueda efectuar el recuento."
 "Un jugador tiene que ser capaz de encontrar las jugadas posibles." 

A.Kotov

Alexander Aleksándrovich Kotov

A los 16 años, Alexander Kotov se proclamó campeón de Tula, y diez años después, ya como moscovita, debutó en el Campeonato de la URSS de 1939, causando sensación al quedar segundo, por detrás de Mikhail Botvinnik. Kotov alcanzó su mayor éxito en la posguerra.

En el famoso torneo de Groningen de 1946, derrotó a Botvinnik y Euwe, quienes ocuparon los dos primeros puestos. En 1948, Kotov compartió el primer lugar con Bronstein en el Campeonato de la URSS. Y en 1950, se incorporó a la lucha por el campeonato mundial, finalizando sexto en el Torneo de Candidatos de Budapest. Kotov tuvo una actuación brillante en el Interzonal de Estocolmo de 1952, ganando con una destacada puntuación de 16,5 puntos sobre 20, 3 puntos por delante de Petrosian y Taimanov, quienes empataron en el segundo y tercer lugar. Este fue el momento cumbre de Alexander Kotov: un ajedrecista de estilo dinámico y ofensivo, cuyas partidas le valieron repetidamente el premio a la "Belleza" en diversas competiciones.

También cosechó otros éxitos: ganó el torneo de Venecia en 1950, el de Hastings en 1963 y dos Olimpiadas Mundiales con el equipo de la URSS (en 1952 y 1954). Pero la cúspide de sus logros siempre será Estocolmo 1952.

Alexander Kotov fue un jugador versátil, dotado de mucho más que talento ajedrecístico. Durante la guerra, ingeniero de profesión, trabajó en la industria de defensa y fue condecorado con la Orden de Lenin por su contribución al desarrollo de nuevas armas.  Kotov dejó un vasto legado literario. Tras dedicar muchos años al estudio de la obra y la vida de Alexander Alekhine, publicó una obra fundamental, "El legado ajedrecístico de Alekhine", y escribió la novela "Blanco y Negro" y una obra de teatro homónima, ambas dedicadas a la vida del gran ajedrecista ruso. La película «Las nieves blancas de Rusia» adaptó la novela.

Entre los libros de Kotov se encuentran «La escuela soviética de ajedrez», «Apuntes de un ajedrecista», «El rapto de Proserpina», «Trabajo, talento, victoria», «Secretos de la mente de un ajedrecista», «La ardilla en la rueda», «Maestría» y muchos otros.

Kotov fue un prolífico activista del ajedrez. Durante muchos años, fue vicepresidente de la Federación de Ajedrez de la URSS, presidente de la junta directiva del Club Central de Ajedrez de la URSS y presentador de una escuela de ajedrez televisada.

Alexander Kotov falleció en Moscú en enero de 1981.


En ese tiempo, las familias rusas obreras decidían el destino de sus hijos, por lo que su hermano mayor comenzó a trabajar como aprendiz de tornero a los 10 años en una fábrica y su hermana como aprendiz en una sastrería.

Kótov se destacó desde niño por su capacidad de estudio, por lo que tras una ardua deliberación, el padre decidió que estudiara en la escuela N°12 de Tula. Tras presenciar una partida de ajedrez en su colegio, Aleksandr Kótov volvió a su casa y creó sus propias piezas de madera con ayuda del padre para aprender a jugar.

La Primera Guerra Mundial (1914-1918) y luego la Guerra Civil Rusa (1917-1923) hizo que peligrara su continuidad escolar, pero finalmente la familia mejoró sus condiciones económicas y Aleksandr Kótov pudo continuar con sus estudios.

 

El método de Kotov 

Kotov, nos enseñó en su excepcional y mítico libro: “Piense como un gran maestro”, un método para calcular variantes. Se trataba de construir un árbol de variantes, separar cada una de las ramas, considerar cuidadosamente cada una de las jugadas candidatas y escoger la mejor opción mediante la comparación de la evaluación final de las distintas opciones. Una gran cantidad de trabajo y un método que ha sido criticado y mejorado, y que a pesar de ser pionero ofreciendo una alternativa para ordenar el pensamiento, nunca se convirtió en una panacea. 

”El aprendizaje del ajedrez produce auténtico placer”. Kotov.

Y es que, tal vez no se trata sólo de la visión táctica y del método, sino de las peculiaridades del pensamiento que conducen a errores similares a las que provocaba el método de Kotov: ineficiencia del proceso, desaprovechamiento de sinergias tácticas entre “ramas”… Es decir, existen aspectos psicológicos inconscientes que están condicionando tus resultados aunque tú no lo sepas…

En este artículo me centraré solo en esas dificultades de carácter puramente psicológico, con el que los jugadores nos enfrentaron en el proceso de cálculo de variaciones, y que pueden compensar la fuerza bruta de un módulo de análisis.

Las dificultades asociadas a la selección de jugadas candidatas se encuadran en dos grupos:

Las primeras tratan de las peculiaridades de la psique humana, y pertenecen, probablemente, no sólo al ajedrez, sino también, en general, a las actividades relacionadas con la toma de decisiones


¿Qué sabes sobre el método de Kótov?

El método de Kótov, es una forma muy efectiva de calcular variantes de forma segura y económica. Según Kótov, cualquier ajedrecista debe estar en condición de seleccionar jugadas que merecen estudio, las “jugadas candidatas”, con el fin de ejecutar su plan o luchar contra los ataques del adversario.

Y es que, las variantes que comienzan con estas jugadas se tienen que calcular con la extensión y la exactitud suficientes. Además, toda la operación debe suceder con el mínimo consumo de tiempo.

Es preciso que sepas que al llevar a cabo la operación se da origen al “árbol de variantes” a una variante larga con pocas ramificaciones que Kótov llamó “tronco pelado”. Una red de muchas “candidatas” con variantes cortas es un “bosquecillo”, pero una red de muchas candidatas con muchas variantes principales y secundarias es una “maleza de variantes”.

Según Kótov, el cálculo de variantes debe llevarse a cabo sin tocar las piezas, y después se representa gráficamente el árbol.

Así pues, Kótov, establece dos reglas prácticas:Al comienzo deben determinarse todas las jugadas candidatas.
Las variantes deben calcularse una sola vez. No calcules nuevamente una variantes que ya se ha calculado.

Aunque es cierto que estas reglas del método de Kótov te permiten ahorrar tiempo, no es preciso que se sigan literalmente. Te lo decimos porque hay ocasiones en las cuales las jugadas candidatas no aparecen al principio, sino durante el proceso de reflexión.

Respecto a la segunda regla, es cierto que en la práctica es difícil de aplicar, pues por lo general no se puede estar tan seguro del cálculo a la primera vez. Sin embargo, la recomendación para entrenar la capacidad de cálculo en torneos y con la práctica constante de ejercicios.

https://www.maestrodeajedrez.com/metodo-de-kotov/

 
En ajedrez, el síndrome de Kótov es un comportamiento descrito por primera vez en el libro de Alexander Kótov: "Piense como un Gran Maestro"(1971).
 Este sucede cuando un jugador piensa durante mucho tiempo en una situación complicada en el tablero, pero no encuentra una solución clara. 
Entonces, cuando el jugador se da cuenta de que le queda poco tiempo, hace un movimiento rápido, frecuentemente malo y que no ha analizado, y que le hace perder la partida. 
Una vez descrito, muchos jugadores reconocieron que este proceso era muy común. 

 https://es.wikipedia.org/wiki/S%C3%ADndrome_de_K%C3%B3tov

 


Sergio Coellar Mideros 
Pamplona, 24 de marzo de 2026

martes, 10 de marzo de 2026

JERGER CHESS CHAMPION

 

ORIGEN: ALEMANIA FEDERAL        AÑO: ca. 1984 
FABRICANTE: JERGER
CAJA PLÁSTICA
14,75x 8,25x3,87 cm
247,63 g


OBSEQUIO: CARLOS MIRA 
Coordinador Ajedrez 
RED DE ADULTOS 
CENTRO COMUNITARIO MENDILLORI - PAMPLONA
 


La figura del león del fabricante alemán. 

 En la hoja de instrucciones de uso, constan el año de tiraje (1981) y el numero de ejemplares impresos.  Podemos deducir que ésta fecha es cercana a la de producción de nuestro reloj, comprobando los datos grabados en la maquinaria, al interior del reloj.
 
 
 Tipo de movimiento, fecha de producción  y fabricante, marcados en el reloj
 
 
  

 

 
  
León grabado en la tapa del reloj
Fotografía: Sergio Coellar Mideros (03-2026)
Historia de Jerger
 
 







 
 
 
HISTORIA EN EL TIEMPO
...DESDE 1866...

La familia Jerger es un nombre distinguido en el mundo de la relojería de precisión, reconocida por sus excepcionales relojes e instrumentos de medición del tiempo. Originarios de Suiza y la región de la Selva Negra en Alemania, la artesanía de la familia abarcó finales del siglo XIX y principios del XX.

Fueron especialmente célebres por sus reguladores de alta calidad, relojes de péndulo de precisión utilizados por observatorios, instituciones científicas y relojeros expertos como patrones maestros para la regulación de otros relojes. Los reguladores Jerger se caracterizan por su robusta construcción, elegante sencillez y precisión inquebrantable, a menudo con mecanismos finamente elaborados y cajas con acabados exquisitos.

Si bien son menos comunes que algunas marcas de producción en masa, los instrumentos con el nombre Jerger son muy apreciados hoy en día por coleccionistas e historiadores, representando la cúspide de la relojería artesanal donde la excelencia técnica se unió a un diseño estético atemporal. Su trabajo sigue siendo un testimonio de una época en la que la medición del tiempo era tanto una ciencia como un arte.

La familia aprovecha sus 160 años de historia y sus operaciones en más de 80 países para mantener una presencia verdaderamente global. 

 
 Iniciemos la historia del reloj Jerger,  presentando la visión empresarial familiar. 
 
"La historia empresarial de la familia Jerger se remonta a cinco generaciones, hasta 1866, y abarca la creación y producción en serie de relojes despertadores e instrumentos de medición del tiempo. Su empresa ha florecido en 80 países y 5 continentes, abarcando todos los aspectos del negocio, como la adquisición de materiales, el transporte y la logística, la formación profesional, la fabricación y el comercio. En 1990, la empresa se diversificó hacia la concesión de licencias de patentes, marcas y derechos exclusivos de distribución, así como la promoción inmobiliaria y la restauración de fincas históricas, residencias, hoteles y complejos turísticos." https://markusjerger.com/markus-jerger-2/
 
Wilhelm Jerger
1813-1904


 
Los orígenes de la empresa datan de 1866, cuando Wilhelm Jerger inventó, desarrolló y fabricó despertadores y relojes de precisión, así como cientos de ideas, patentes y productos.

Jerger también es conocido como el pionero de los auriculares, altavoces, reguladores de precisión y conectores de cable bajo la marca "ADJ INDUSTRIES".







Historic image of production- https://www.pinterest.com/markusjerger/

La historia de relojes Jerger  es particularmente interesante hoy en día porque alrededor de 1900 hubo una disputa en la comunidad relojera alemana en cuanto a qué compañía, Jerger o Junghans, había producido por primera vez movimientos de tipo estadounidense. Jerger demostró ser el primero y el Gran Duque de Baden otorgó a la familia la Orden del León por sus servicios al país. En el escudo familiar sigue apareciendo una cabeza de león.
 
 
Nota de La Colección de Papá:
 
W. J ERGER. CLOCK SINUOSO MEGANISMO.
Patentado el 23 de junio de 1896. 
W mz-awi ANDREW B.6RANAM.PHOT0-UTHD WASHINGTON C OFICINA DE PATENTES DE LOS ESTADOS UNIDOS. 
WILHELM JERGER, DE NIEDERESCHACH, ALEMANIA.
MECANISMO DE DEVANADO DEL RELOJ.
ESPECIFICACIÓN que forma parte de la Patente de Cartas N.o 562.539, de 23 de junio de 1896.
 
Solicitud presentada el 3 de diciembre de 1895. No en serie. 570.915. (Sin modelo.) Patentado en Francia 7 de septiembre de 1893, No. 232.681; en Alemania 7 de diciembre de 1893, No. 77.766; en Austria-Hungría 14 de marzo de 1894, No. 51.451 y No. 81.300, y en Inglaterra 10 de julio de 1894.110. 13.360.
 
 
La figura 1 es una vista frontal de un mecanismo de reloj provisto de mi mejora, 
y la figura 2 una vista en el borde o lateral del mismo.
 Las figuras 3, 4, 5, 6 y 7 son vistas detalladas para una mejor comprensión de mi invención.

Se sabe que I, WILHELM JERGER, un sujeto del emperador de Alemania, que reside en Niedereschach, en el Gran Ducado de Baden, Alemania, he inventado nuevas y útiles Mejoras en el Mecanismo del Reloj, (para el cual he obtenido patentes en Francia, No. 232.681, fechada el 7 de septiembre de 1893; en Alemania, No. 77.766, fechada el 7 de diciembre de 1893.
En la construcción de relojes y relojes, especialmente de esa clase que están adaptados para funcionar durante una semana o más con un solo bobinado, se han empleado varios dispositivos y disposiciones para superar las desigualdades de presión ejercidas por el resorte principal del reloj, siendo la presión del resorte mayor cuando está bajo tensión completa, y en su punto mínimo cuando el mecanismo está casi agotado. 
Entre otras mejoras, se ha hecho un intento de proporcionar un tren de ruedas en el que la rueda de escape es accionada por un pequeño resorte asegurado al eje de dicha rueda, de modo que el mismo se enrollará automáticamente por el resorte principal en períodos alternativos. Los puntos defectuosos de este sistema se evitan por mi mejora, como se entenderá fácilmente por referencia a los dibujos de ac companying y la descripción de los mismos. 
...
 

https://markusjerger.com/a-history-in-time/
Copyright © All rights reserved. Markus Jerger 2024 designed by MoreNews by AF themes.
https://www.pinterest.com/markusjerger/

 

Documentos especializados relatan de la siguiente manera la historia de la empresa alemana.



 Vintage reloj alarma original de Jerger

"Jerger

Adolf Jerger, después del aprendizaje con su tío Wilhelm Jerger,  en 1905 de forma independiente comenzó con la producción de relojes y componentes eléctricos como auriculares y voltímetros etc.  Más tarde, higrómetros y barómetros y temporizadores de cuenta regresiva.   La compañía a partir de 1920 llegó a producir relojes, principalmente mesa y también los primeros relojes de ajedrez, y la convirtió en una de las marcas más famosas de relojes de ajedrez en Alemania.

El modelo “Olimpia” de Jerger  era muy conocido -aunque probablemente no se utilizó en los Juegos Olímpicos de ajedrez en Munich en 1936-, pero si en los Juegos Olímpicos de Munich en 1958.

En 1973 en Jerger se encontraban un total de 400 personas empleadas produciendo principalmente pequeños despertadores, pero las ventas de despertadores mecánicos disminuyeron constantemente durante este tiempo.

En 1986 todavía había 126 empleados y trabajadores: en 1987, la sucursal Deisslingen tuvo que ser cerrada, y en 1988 la operación principal se declaró en quiebra. Parte de los edificios fueron a la empresa de limpieza ACT Automatentechnik, que continuó la producción en modesta medida.

Bernd C. Jerger se convirtió en gerente de ventas en ACT, pero se retiró en 1996 y se suicidó.  Su hijo Markus Jerger alquilado algunos edificios, y trató con un pequeño equipo, la producción de despertadores y relojes de ajedrez para traer de vuelta a la pista, pero tuvo en 1995 una vez más declarar la quiebra  ¡que fue rechazada por falta de activos!

El pilar de Jerger fue siempre el modelo Olympia,  del que se hicieron  numerosas variaciones, especialmente después de la Segunda Guerra Mundial, y se presentó en un gran escenario en Munich en 1958 por primera vez.

Olympia tenía, a pesar de los cambios repetidos de los mecanismos de relojería, tecnología confiable, estaba alojada en una carcasa de madera estable generalmente inclinada, y podía personalizarse en las primeras versiones con el grabado del nombre de un club o propietario.

No está claro cómo eran los relojes del período de entreguerras, pero los primeros relojes Jerger aparentemente todavía tenían una palanca central para empujar hacia adelante y hacia atrás.  En los años 80, con Jerger- Chess Champion, introdujo modelos con mecanismos de relojería  en una carcasa de plástico, que, sin embargo, no era tan robusta como la original de madera.  Este modelo Jerger- Chess Champion también produjo para clientes extranjeros con su sello corporativo, tales como Weible y el gigante relojero suizo TAG / Heuer. 29)    nach Schmid , Bd. 2, p. 199
Hans-Heinrich Schmid, Enciclopedia de la Industria Alemana de Relojes 1850 - 1980, Sociedad Alemana de Cronometría e.V., Nuremberg 2013, 2da edición (1ra edición Uhrenmuseum Villingen, 200)
 
Una fotografía de la 13ª Olimpiada, Munich 1958. 
En la ronda de apertura del grupo preliminar 'C' (jugado el 1 de octubre), 
Edgard Chalabi (Líbano) se enfrenta a Wolfgang Uhlmann (DDR).
Fuente: @dgriffinchess

Se advierte el segundero en forma de corazón, característico de este modelo de Jerger.




 

 
"Reloj de ajedrez Jerger 
Adolf Jerger ya se había establecido como relojero en 1905, después de completar su aprendizaje con su tío Wilhelm Jerger. En una época muy temprana, probablemente ya en la década de 1920, se agregaron relojes de ajedrez. El modelo "Olympia" siempre fue el epítome de la marca Jerger, pero probablemente no se usó ya en la Olimpiada de Ajedrez de 1936, sino solo en la Olimpíada de Ajedrez de 1958 en Munich. Los primeros modelos tenían una palanca central en lugar de botones. Lo típico del reloj es una placa de metal con la inscripción "Olympia" en la tapa y la placa base inclinada.

La fábrica de relojes Adolf Jerger KG tenía su sede en Niedereschach, en el distrito de Black Forest Baar, cerca de Villingen-Schwenningen, un centro de la industria relojera en el suroeste de Alemania. Dado que el negocio fue particularmente bueno después de la guerra, se abrió una sucursal en la vecina Deisslingen. El negocio principal era la producción y venta de relojes de alarma mecánicos, cuyos movimientos también formaron la base de los relojes de ajedrez. Con la llegada de los relojes digitales en las décadas de 1970 y 1980, el negocio de los relojes mecánicos se redujo enormemente y la fuerza laboral de 400 empleados tuvo que reducirse gradualmente. La presión de los costos sobre la producción del costoso reloj de ajedrez olímpico aumentó, de modo que en la década de 1980 se lanzó al mercado el Chess Champion, un modelo más pequeño y económico con carcasa de plástico, que en parte también se producía para clientes externos con su empresa. logotipo, p. ej. para Weible y Heuer. Pero todo esto no ayudó a salvar la empresa. En 1987, la sucursal de Deisslingen tuvo que cerrarse y en 1988 la empresa principal quebró." 
https://www.chess-collection.de/newpage25b71bca
 

 La marca de la casa alemana: leones grabados en las tapas posteriores respectivas
Los Jerger chess champion y schachuhr de La Colección de papá
Fotografía: Sergio Coellar Mideros - Pamplona 10-03-2026
 
 
https://www.chess-clocks.at/Pages/mf_frame_Jerger.htm


"Un modelo Jerger para personas con discapacidad visual. La característica clave de estos relojes es la ausencia de cristal frontal, lo que permite «tocar» la esfera y «leer» la información necesaria. Todos los números están señalados con indicadores físicos, lo que permite orientarse mejor en la esfera; tanto las agujas de las horas y los minutos como la bandera (que tiene una forma muy especial) también se pueden tocar para hacerse una idea de la hora actual. Según el sello del fabricante, este reloj se fabricó en 1989.

Jerger Chess Champion pertenece a la última línea de productos de relojes Jerger (junto con las versiones clásica, rápida y blitz). Debido a la presión de los costes, Jerger logró a finales de los años 70 sacar al mercado un reloj de plástico más pequeño y barato (44 $ Jerger CC frente a 51 $ Jerger Olympia (1983, EE. UU.), manteniendo los mismos movimientos W6 en ambos modelos). Anunciado en EE.UU. desde 1982 (Chess Life). Foto: jugador ocasional de ajedrez en el club de tenis Brotdorf (Alemania)."
https://www.chess-clocks.at/Pages/mf_frame_Jerger.htm
 
Publicación de Chess Clocks
 
 
Nota de agradecimiento:
 
Agradecemos a Carlos Mira por esta invaluable donación a La Colección de papá y por permitirnos compartir nuestra pasión con el entrañable grupo de aficionados ajedrecistas de la Red de Adultos de Mendillori.  Abrazos queridos amigos.
 


 
 
Sergio Coellar Mideros
Pamplona, 10 de marzo de 2026